Respeto
Cada perro tiene su ritmo y su forma de ser. Lo acompañamos sin forzar.
Detrás de La Senda del Lobo hay personas que viven por y para los perros. Este no es solo nuestro trabajo: es nuestra forma de entender la vida.
Nuestra historia
Los perros han formado parte de mi vida desde que tengo memoria. Desde pequeña tuve muy clara mi vocación y, con los años, aquella pasión terminó convirtiéndose en mi profesión.
Mis primeros pasos en el adiestramiento los di junto a Kira y Yuki, mis dos perras mestizas. Con ellas empecé a entrenar y llegué al mundo de la competición. Fueron el comienzo de un camino que despertó en mí las ganas de aprender cada vez más y de comprender mejor a los perros.

Formación
Mi formación comenzó en el ámbito veterinario y nunca ha dejado de crecer.
Auxiliar de Clínica Veterinaria y ATV.
Formación en peluquería y cuidado del pelo del perro.
Educadora y adiestradora canina.
Cursos, seminarios y formaciones en comportamiento y etología, agresividad, detección, búsqueda y rescate y distintas disciplinas de entrenamiento.
Cómo nació
La Senda no nació siguiendo un plan empresarial. Nació al encontrarme con perros y familias que necesitaban algo diferente y al darme cuenta de cómo quería que fueran tratados los animales que llegasen a mis manos:
«Exactamente como me gustaría que trataran a los míos.»
Quería ofrecerles algo más que un lugar donde quedarse. Quería que encontraran tranquilidad, atención, cariño y seguridad. Que durante el tiempo que estuvieran aquí pudieran sentirse parte de un hogar y de una familia.
Jade
Y en mitad de aquel proyecto inesperado llegó Jade.
Jade fue mi compañera, mi inspiración y una de mis mayores maestras. Con ella aprendí muchísimo de lo que hoy sé, pero, sobre todo, entendí de otra manera qué significa entrenar a un perro. Me enseñó el valor del vínculo, de la confianza, de conocerse y entenderse de verdad. Y también una forma de amor y lealtad que me marcó para siempre.
Hoy sigo recorriendo ese camino junto a mis perras, especialmente mis Malinois, con las que continúo entrenando, aprendiendo y disfrutando de diferentes disciplinas deportivas. Ellas me recuerdan cada día que en este trabajo nunca se termina de aprender: cada perro es diferente y cada uno tiene algo nuevo que enseñarnos.

Mi manera de trabajar
Buscando que perro y persona aprendan juntos y disfruten del camino.
Cada perro tiene su ritmo y su forma de ser. Lo acompañamos sin forzar.
Entender cómo se siente y por qué actúa así es el primer paso para ayudarle.
Cada perro recibe el trato que nos gustaría para los nuestros.
Aprender también es disfrutar: perro y persona recorren juntos el camino.
El nombre
Porque junto a los perros existe otra gran pasión que me ha acompañado siempre: los lobos.
De ellos procede uno de los regalos más extraordinarios que nos ha dado la naturaleza: nuestros perros. Miles de años separan al lobo del compañero que hoy duerme a nuestros pies, pero parte de aquella historia continúa viviendo en ellos.
De ahí nace La Senda del Lobo: la senda que une al lobo con el perro; un camino de evolución, convivencia y vínculo que ha terminado creando una relación única entre dos especies.
Y por eso nuestro logo tampoco es casual. En él se unen un lobo y Jade. Dos figuras que representan el origen y el destino de esa senda, y también los valores sobre los que nació este proyecto:
Galería
Zonas interiores y exteriores pensadas para que cada perro juegue, aprenda y descanse con seguridad.






Bienvenidos
Un lugar nacido de una pasión, convertido en una forma de vida. Junto a nosotros, tu perro recorrerá una senda que jamás olvidará.